11 de abril de 2026
EN ALERTA
Intendentes presionan por el cierre de delegaciones del INTA en el interior
Jefes comunales del radicalismo mostraron su preocupación ante los efectivos negativos por el ajuste que implementa el gobierno de Javier Milei. A través de una nota piden que den marcha atrás con la medida.

La decisión del Gobierno nacional de avanzar con el cierre de delegaciones del INTA en la provincia de Buenos Aires comenzó a generar una reacción concreta de intendentes del interior. Los jefes comunales de Saladillo, José Luis Salomón, y de General Alvear, Ramón Capra, elevaron un reclamo formal para que se dé marcha atrás con la baja de la Agencia de Extensión Rural que funcionaba en Saladillo, en el marco de un plan de reducción del organismo.
Ambos dirigentes radicales apuntaron directamente contra la conducción del instituto, presidido por Nicolás Bronzovich, y advirtieron sobre el impacto que la medida tiene en el entramado productivo local. En la nota enviada al Consejo Directivo, remarcaron que la dependencia cerrada cumple un “rol estratégico” para la región y pidieron su reapertura.
El planteo no es aislado y forma parte del malestar creciente de los municipios frente al recorte territorial del INTA, que en la provincia ya implicó el cierre de diez agencias, la disolución de la estructura INTA AMBA, la fusión de institutos de investigación y la venta de miles de hectáreas. La lógica del ajuste apunta a achicar costos, pero en los distritos advierten que el costo real lo pagan las economías locales.
Las agencias de extensión rural son el principal brazo territorial del INTA. Desde allí se brinda asistencia técnica a productores agropecuarios, capacitaciones y acompañamiento para mejorar la productividad. También cumplen un rol clave en la promoción de prácticas sostenibles y en el desarrollo regional, especialmente en zonas donde el Estado nacional tiene una presencia limitada.
En ese contexto, los intendentes hicieron hincapié en una particularidad del caso de Saladillo: la agencia funcionaba en gran parte gracias al financiamiento municipal. Según explicaron, las comunas absorbían la mayoría de los gastos operativos, precisamente para garantizar su continuidad. Por eso, el cierre fue interpretado como una decisión difícil de justificar.
En el escrito, Salomón y Capra señalaron que la medida implica la pérdida de “una herramienta clave” que durante décadas acompañó a productores, cooperativas, pymes e instituciones locales. Además, alertaron que su eliminación debilita la articulación territorial y limita el acceso a tecnología y conocimiento en el sector agropecuario.
Pese al reclamo, hasta el momento no hubo respuestas oficiales por parte de las autoridades del INTA. Mientras tanto, los intendentes dejaron abierta la puerta a una instancia de diálogo con Nación para encontrar alternativas que permitan sostener el funcionamiento de la agencia y evitar que el ajuste siga avanzando sobre el interior bonaerense.