15 de mayo de 2026
ROSCA, ROSCA Y ROSCA
Boletos, redes y barro: el HCD marplatense deliberó entre facultades delegadas y cruces generacionales
En una jornada marcada por la cesión del control tarifario al Ejecutivo hasta finales de 2026, el puerto alzó la voz ante la amenaza a la flota fresquera y la política local estalló en un duelo dialéctico de alto voltaje entre el oficialismo y los bloques opositores.

La Tercera Sesión Pública Ordinaria del Período 111 del Concejo Deliberante de General Pueyrredon comenzó con el paso cambiado. Aunque el reloj marcaba las 15:20 cuando se dio el inicio formal, la demora de veinte minutos fue apenas el preludio de una jornada maratónica que se extendió hasta pasadas las 19:30. El recinto lució una fisonomía incompleta: de las 24 bancas, una permaneció llamativamente vacía. Pablo Obeid, referente de Unión por la Patria, no estuvo presente y, de manera inusual, el bloque decidió no asignar un reemplazo para su escaño, dejando a la oposición con un voto menos en una tarde de definiciones clave.
La convocatoria a las 15 horas no fue caprichosa, sino que respondió a la necesidad de cumplir con las 48 horas reglamentarias tras la comisión conjunta de Movilidad y Legislación del martes pasado, donde se cocinó el plato fuerte del día: la facultad del Departamento Ejecutivo para fijar la tarifa del transporte público.
El inicio estuvo marcado por la voz del sector productivo en la Banca 25, ocupada por Pablo Trueba, titular del SIMAPE. Con un discurso cargado de urgencia, el dirigente gremial cargó contra el informe técnico del Consejo Federal Pesquero que busca redistribuir cuotas de captura de merluza común en favor de los buques congeladores, en detrimento de los fresqueros marplatenses. Trueba fue tajante al calificar la iniciativa como un "negocio" redactado por desconocedores del sector y advirtió sobre el riesgo inminente de que el puerto local se transforme en un "cementerio de barcos". La contundencia de su exposición obligó a un parate en la sesión; desde Labor Deliberativa lo convocaron en dos oportunidades para profundizar en los detalles técnicos antes de retomar la actividad política pasadas las 16:55.
Al regreso, la tensión procedimental se hizo presente cuando Emiliano Recalt, presidente de la comisión, intentó apurar la votación de un despacho mientras las distintas fuerzas exigían claridad sobre el texto. Tras un breve malentendido, se aclaró el mecanismo: primero la incorporación y luego la aprobación de una solicitud "con carácter urgente" al Consejo Federal Pesquero para frenar la transferencia de cuotas y conformar una mesa de trabajo amplia. El proyecto, que busca proteger el trabajo local y solicitar medidas de asistencia, fue aprobado por unanimidad, con la única excepción de la abstención de La Libertad Avanza.
El segmento de las cuestiones previas sirvió para desnudar las deudas de la gestión municipal y caldear el clima político. Gabriela Azcoitia (UCR+Nuevos Aires) puso el foco en la vulnerabilidad de los adultos mayores en las residencias geriátricas, mientras que Horacio Taccone (AM-MDF) cuestionó la falta de recursos y la floja promoción turística. Sin embargo, el tono subió cuando Diego García (UP) realizó una radiografía cruda del Cementerio Parque, denunciando la ausencia de un director, la falta de reglamento y una caída estrepitosa del personal: de 110 trabajadores en 2001 a solo 36 en la actualidad. García describió un escenario de abandono con baños públicos clausurados, falta de seguridad y vandalismo, extendiendo su crítica a los alrededores del estadio Minella, al que calificó como un "escándalo" de tiros, asados y ruidos molestos permitidos por la desidia oficial.
Por su parte, Ariel Martínez Bordaisco (UCR+Nuevos Aires) reavivó la polémica por la jurisdicción de Punta Mogotes, lo que desató el cruce más feroz de la tarde. El debate derivó en un enfrentamiento personal entre Gustavo Pulti (AM-MDF) y el presidente del PRO, Julián Bussetti. El joven concejal oficialista no ahorró calificativos para el exintendente, señalando que hay figuras que ocupan bancas desde antes de su propio nacimiento y que han traído "más problemas que soluciones". Bussetti cuestionó la superioridad moral del pultismo recordándole sus alianzas con Amado Boudou y Cristina Kirchner, y cerró con una estocada al nuevo sello de Acción Marplatense, "Movimiento Derecho al Futuro", tildándolo de un simple camuflaje para "los últimos 30 años" de la misma política.
Finalmente, el orden del día llegó a la Nota Particular 37/26, el expediente que delega en el Ejecutivo local la facultad de aumentar el boleto de colectivo hasta el 31 de diciembre de 2026. Bussetti reconoció que el transporte en la ciudad "funciona mal" y que se atraviesa una crisis profunda, pero defendió la medida como una herramienta necesaria. La respuesta de la oposición fue unánime en el rechazo pero variada en el tono: se habló de "acción extorsiva" por parte de las empresas, de un aumento inminente que elude el debate democrático en el recinto y de la falta de voluntad para discutir un servicio digno en un contexto climático adverso. Pese a las críticas, el oficialismo hizo valer su número y la delegación de facultades fue aprobada por mayoría, con el voto negativo de Unión por la Patria, el Frente Renovador y AM-MDF.
La sesión se levantó cerca de las 19:30, dejando un sabor a victoria administrativa para el Ejecutivo, pero un panorama de fragmentación y cuentas pendientes que prometen seguir agitando el debate marplatense.