Municipios armados: la expansión de las armas no letales llega a más distritos
Las comunas avanzan con compras millonarias de pistolas Byrna y dispositivos tipo Taser para tareas de prevención.
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El municipio de Pinamar aprobó de manera exprés un nuevo plan de equipamiento para la Guardia Urbana que incluye la compra de dispositivos no letales similares a las pistolas Taser. La iniciativa fue avalada por el Concejo Deliberante a través de una ordenanza impulsada por la Secretaría de Seguridad local y contempla una inversión de más de 57 millones de pesos para incorporar herramientas de control y disuasión en la vía pública.
El expediente avanzó en medio de cuestionamientos por el proceso de contratación, ya que la licitación pública contó con un único oferente válido: la firma ASP Blindajes S.A. Según se argumentó desde el Ejecutivo municipal, la empresa cumplió con los requisitos técnicos establecidos en los pliegos, aunque la ausencia de competencia obligó a solicitar una autorización especial del Concejo Deliberante, en el marco del artículo 155 de la Ley Orgánica de las Municipalidades. Desde el gobierno local defendieron la medida al señalar que estos dispositivos “permiten dotar a los agentes de alternativas proporcionales, seguras y eficaces ante situaciones de alto riesgo”.
En paralelo, el municipio de La Plata también avanza con la incorporación de armamento no letal para la Guardia Urbana. La Secretaría de Seguridad confirmó la compra de pistolas Byrna, dispositivos que funcionan con aire comprimido y disparan municiones plásticas o sustancias irritantes similares al gas pimienta. El proceso ya cuenta con un presupuesto de 115 millones de pesos y, según indicaron desde la comuna, las armas serán utilizadas únicamente por supervisores y responsables de cuadrante previamente capacitados.
El debate en la capital bonaerense se instaló luego de que la oposición reclamara mayor equipamiento para los agentes municipales y propusiera avanzar con armas no letales. Desde el oficialismo revelaron que la gestión del intendente Julio Alak ya trabajaba en esa posibilidad. A diferencia de las pistolas Taser, las Byrna no requieren autorización especial de la Provincia para su utilización, un punto que aceleró el interés de varios municipios.
Uno de los distritos que ya implementó este tipo de tecnología es Vicente López, donde el municipio incorporó pistolas Byrna y cinco escopetas no letales para reforzar las patrullas locales. El gobierno municipal enmarca la medida dentro de un plan integral de seguridad orientado a ampliar la capacidad de respuesta sin recurrir a armas de fuego tradicionales.
En Escobar, en tanto, la Policía Municipal fue noticia en varias oportunidades por la utilización de este tipo de armas por parte de sus efectivos. El avance simultáneo de este tipo de dispositivos en distintos municipios bonaerenses expone un cambio de enfoque en las políticas locales de seguridad, con comunas que buscan reforzar sus guardias urbanas ante la creciente demanda vecinal por mayor prevención.