Tasas sí, salarios no: trabajadores del Registro de la Propiedad, en pie de guerra
Empleados nucleados en ATE empapelaron el organismo para denunciar precarización laboral, falta de incentivos y salarios rezagados. Reclaman porque el fuerte aumento de las tasas registrales no se tradujo en mejoras para el personal. Además, denuncian diferencias notorias con los sueldos de ARBA, organismo amparo en la misma ley Marco
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Empleados de ATE del Registro de la Propiedad Inmueble de la Provincia de Buenos Aires denuncian precarización pese al fuerte aumento de tasas registrales desde enero 2026.
Esta mañana, el edificio del Registro de la Propiedad Inmueble (dependiente del Ministerio de Economía) amaneció esta mañana empapelado con carteles y denuncias de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Los trabajadores nucleados en el gremio reclaman que, a pesar del significativo incremento en las tasas especiales por servicios registrales vigente desde el 1° de enero de 2026, no reciben bonificaciones, incentivos ni actualizaciones salariales acordes, lo que agrava la brecha con otros organismos regidos por la misma ley Marco como ARBA.
Según la Ley 15.558 (y la Disposición Técnico Registral DTR 13/25), a partir del 1° de enero de 2026 rige una nueva Guía de Tasas Retributivas por Servicios Registrales. Esto implicó fuertes subas (en algunos casos entre 240% y 300% en valores de informes, certificados y tasas de registración), generando mayor recaudación para la Provincia en un contexto de recuperación de la actividad inmobiliaria. Sin embargo, los empleados que procesan esos trámites no ven reflejado ese mayor esfuerzo en sus ingresos.
El reclamo central de ATE
Los delegados señalan que el personal del Registro enfrenta:
-Carga laboral elevada por el aumento del volumen de trámites (escrituraciones, inscripciones, publicidad registral, etc.). -Ausencia de bonificaciones o incentivos por productividad vinculados a la mayor recaudación. -Salarios rezagados frente a la inflación y sin reconocimiento de la “rentabilidad” que genera el organismo. -Condiciones de trabajo que describen como “indignas” para un rol técnico clave en el circuito inmobiliario provincial.
Diferencias con ARBA: la brecha salarial y de incentivos
Tanto el Registro de la Propiedad como ARBA se rigen por el marco general del Código Fiscal (Ley 10.397 y modificatorias) y leyes como la 15.558 para tasas. Sin embargo, existen diferencias estructurales importantes:
Bonificaciones e incentivos: ARBA, como agencia recaudadora con autonomía operativa y mayor presupuesto propio, aplica habitualmente bonos por buen cumplimiento, premios por metas de recaudación, descuentos y adicionales por productividad. En 2026, por ejemplo, mantiene esquemas de bonificaciones del 10-15% para contribuyentes, pero también recompensas internas para su personal. El Registro, en cambio, no accede a esquemas equivalentes de manera sistemática.
Estructura presupuestaria: ARBA genera y administra recursos propios de forma más directa (impuestos inmobiliario, Ingresos Brutos, etc.), lo que le permite mayor flexibilidad en incentivos y mejoras tecnológicas. El Registro procesa la documentación habilitante (escrituras, inscripciones) pero sus recursos quedan más centralizados.
Paritarias y adicionales: Los empleados del Registro (muchos bajo regímenes como Ley 10.295) reclaman la jerarquización y actualización de adicionales que sí se han ido adecuando en otros sectores del Ministerio.
ATE, por su parte, exige:
-Bonificaciones equivalentes a las de ARBA. -Reconocimiento explícito del aumento de recaudación por tasas (Ley 15.558) en mejoras salariales. -Actualización inmediata y fin del “ajuste interno” en el organismo.
Hasta el momento no hubo respuestas oficiales del Ministerio de Economía ni de la Dirección del Registro. El empapelado de hoy forma parte de un plan de visibilización que podría escalar a asambleas y medidas de fuerza. Cualquier paro o medida de fuerza podría generar demoras en escrituras, inscripciones y certificaciones registrales, ya afectado por los mayores costos registrales.
El conflicto pone en evidencia la brecha interna en el Estado provincial entre organismos “recaudadores directos” y aquellos de soporte técnico-registral, un reclamo recurrente en el sector estatal bonaerense.