La expareja integrada por la modelo y conductora Chechu Bonelli y el exfutbolista Darío Cvitanich volvió a protagonizar un fuerte escándalo mediático, esta vez por el destino de su perra familiar.
Según relató Bonelli en un programa de streaming, se encuentra “agotada y cansadísima” ante la nueva disputa, que involucra el cuidado del animal y las responsabilidades posteriores al divorcio concretado en 2025.
La conductora aseguró que intentó que la familia de Cvitanich adoptara a la mascota, lo que generó una fuerte reacción de su ex.
“Recibí un mail, un tanto amenazante, donde me decía que me prohibía pisar su ciudad y me prohibía entrar en contacto con su familia, porque si no me iba a iniciar acciones legales”, denunció Bonelli. Además, expresó sentir “un odio constante de la otra parte” y criticó que se saquen a la luz cuestiones privadas.
Tras las declaraciones de su ex en el programa Intrusos, Cvitanich decidió dar su versión y respaldó completamente a su familia y entorno. “No me gusta este circo mediático, pero me parece que tengo todo el derecho a dar mi postura”, señaló.
El exdeportista enfatizó que sus hermanos y cuñada tienen autoridad para opinar, ya que lo acompañaron durante toda su carrera.Por su parte, la actual pareja de Cvitanich, Ivana Figueras, no se quedó callada y se mostró visiblemente molesta: “Ya me acusaron de robarme un marido, ahora me están hablando de un perro. ¿También me robé el perro yo? Basta. No quiero saber más nada”.
El conflicto vuelve a exponer las tensiones que persisten entre Bonelli y Cvitanich más de un año después de su separación, que ya había generado cruces públicos por la nueva relación del exfutbolista.