8 de junio de 2026
NUEVA TENSION
Convenios colectivos y paritarias: qué papel juega Provincia en la reforma laboral
La revisión de convenios colectivos será encabezada por la Secretaría de Trabajo de la Nación junto a gremios y cámaras empresarias. La Provincia busca diferenciar su política laboral y cuestiona el impacto de la reforma.

Mientras el Gobierno nacional avanza con la convocatoria para renegociar más de 100 convenios colectivos de trabajo en el marco de la reforma laboral impulsada por Javier Milei, en la provincia de Buenos Aires buscan marcar diferencias respecto de la estrategia promovida desde la Casa Rosada.
La Secretaría de Trabajo de la Nación prevé convocar en los próximos días a sindicatos y cámaras empresarias para revisar acuerdos colectivos vencidos, apoyada en los decretos 407 y 408 de 2026. La iniciativa apunta a descentralizar las negociaciones laborales, promover convenios por empresa y habilitar cambios en condiciones de trabajo, salarios y aportes sindicales.
Sin embargo, desde el gobierno de Axel Kicillof aclaran que la Provincia no participa de esas mesas de negociación, ya que los convenios alcanzados por la medida son de competencia nacional y abarcan actividades económicas de todo el país. Las discusiones estarán a cargo de los gremios nacionales, las cámaras empresarias y la Secretaría de Trabajo de la Nación.
Aunque no puede intervenir en la redacción ni en la aprobación de esos acuerdos, la administración bonaerense conserva un rol clave en materia laboral. A través del Ministerio de Trabajo provincial mantiene las facultades de inspección y control sobre el cumplimiento de la normativa en territorio bonaerense, pudiendo realizar fiscalizaciones y aplicar sanciones ante infracciones laborales.
Además, la Provincia continúa desarrollando sus propias negociaciones paritarias con los trabajadores estatales, docentes y otros sectores del empleo público bonaerense. En ese ámbito, el Ejecutivo provincial conserva plena autonomía para discutir salarios y condiciones laborales con los sindicatos que representan a los trabajadores del Estado.
La reforma nacional también abrió un nuevo frente político entre Nación y Provincia. Mientras el Gobierno de Milei sostiene que los cambios buscan modernizar el mercado laboral y fomentar el empleo formal, la gestión de Kicillof expresó reparos sobre el impacto que podrían tener en los derechos laborales y en la capacidad de negociación de los sindicatos.
De esta manera, aunque la renegociación de convenios colectivos se desarrollará exclusivamente en la órbita nacional, la provincia de Buenos Aires seguirá teniendo un papel relevante como autoridad de fiscalización laboral y como actor político que busca diferenciar su modelo de relaciones laborales del promovido por la administración nacional.