La desocupación no cede en la provincia de Buenos Aires: ¿qué se puede hacer?
El desempleo castiga a la provincia y particularmente al conurbano. ¿Tienen herramientas el gobierno de Kicillof y los municipios para combatir el problema? La mirada de los economistas y las iniciativas en curso para contener el fenómeno que afecta a todo el país.
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En la provincia de Buenos Aires, el desempleo sigue siendo la precaria realidad de miles y miles de personas. Clavado en algo menos del 8%, pero acercándose al 10% en el conurbano, el índice de desocupación no cede, y ante la recesión económica general cabe formularse la pregunta: ¿qué hacer al respecto?
Tanto los especialistas en economía como algunos miembros del propio gobierno de Axel Kicillof formulan diagnósticos bastante sombríos: el desempleo, señalan, es producto de un contexto nacional que la Provincia poco puede hacer para modificar, y (agregan algunos) también de decisiones políticas de la administración nacional, en manos de Javier Milei, que no parece que vayan a revertirse durante su mandato.
El conurbano bonaerense es la región más castigada por el fenómeno, con un 9,7% de desocupación; es también, por lejos, la zona más poblada del territorio bonaerense, lo que eleva el promedio general. Los datos oficiales registran que en Bahía Blanca el panorama es aun peor, con un nivel de desempleo del 10,1%.
Así las cosas, existen algunas iniciativas, adoptadas tanto por la propia Provincia como por algunos municipios, que apuntan a crear nuevas fuentes de trabajo, consolidar las existentes o, al menos, frenar en alguna medida la catarata de despidos que vienen teniendo lugar, principalmente, en el sector industrial.
Aquí, un relevamiento de las lecturas de la coyuntura y de las movidas en marcha para atacar el acuciante problema del desempleo bonaerense.
Herramientas acotadas La mirada de los economistas
“¿Se puede hacer política industrial cuando el presupuesto del Ministerio de Producción es menos del 1%, pero la industria de la provincia representa el 45% de la del país?”, se preguntó en voz baja un economista consultado por La Tecla.
Su visión parece ser representativa de la que tienen los especialistas en economía de diferentes simpatías políticas. Todos coinciden en que el margen de maniobra del gobierno provincial y de los municipios, en este contexto, es bajo.
“El incremento del desempleo en la provincia de Buenos Aires tiene que ver con el impacto del programa macroeconómico en curso, que favorece más que nada actividades extractivas primarias de alta productividad (minería, hidrocarburos, agro) y mantiene muy golpeadas a la actividad industrial y la construcción, que son dos sectores clave de la generación de empleo en la provincia de Buenos Aires”, dijo, por su parte, Andrés Asiain, director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO).
Andrés Asiain
“Frente a una estructura macroeconómica y una política macroeconómica de ese estilo, es difícil que un gobierno provincial o municipal pueda tener herramientas, sobre todo en el caso de la provincia de Buenos Aires, porque es una provincia que tiene un presupuesto muy acotado, de los más bajos por habitante entre todas las provincias, en un contexto de adversidad frente a un gobierno nacional que le corta cualquier partida discrecional, con pleitos por recursos presupuestarios... Entonces, podemos decir que las herramientas que tienen son muy limitadas”, evaluó Asiain.
“Va a quedar algún estímulo fiscal, alguna cuestión para tratar de salvar a algún sector”, dijo el economista, pero “las herramientas con las que la Provincia cuenta en este contexto son bastante limitadas como para encarar un programa de generación de empleo impulsado por el Estado”.
Bautista Santamarina, economista de Empiria Consultores, también es pesimista al respecto. “La dinámica del empleo del GBA se ve particularmente afectada por tener mayor preponderancia de los sectores a los que peor les va (industria y construcción principalmente). En la medida que esos sectores no retomen la senda del crecimiento, es dificil pensar que el crecimiento del empleo sea vigoroso”, señaló, en diálogo con La Tecla.
Sin embargo, matizó el panorama: “El mercado laboral actual tiene un amortiguador para el desempleo que es el alto nivel de informalidad, lo que permite que las tasas de desempleo (7,8% en el primer trimestre de 2026 en Argentina, 9,7% en GBA) no vayan a los niveles que se observaron en los ’90”, explicó.
“En cuanto al margen de maniobra del gobierno provincial, en primer lugar hay que recordar que la Provincia de Buenos Aires tiene déficit primario y financiero, razón por la cual no tiene holgura para hacer política fiscal expansiva (un seguro de desempleo, por ejemplo)”, dijo el especialista. “Es cierto que en 2025 incrementó el gasto en obra pública (+10% en términos reales), lo cual ayuda al sector de la construcción; pero, de nuevo, con déficit fiscal, el margen es nulo”, enfatizó.
Santamarina dijo que, en este contexto, sería deseable que la Provincia apuntara a lograr el equilibrio en las cuentas, eliminando el déficit primario o el financiero. Aunque “no justamente recortando el gasto en obras, que es el más productivo: podría recortar en gastos de personal”, apuntó.
Provincia al rescate Apagando el fuego de la recesión
Desde el gobierno de Kicillof insisten en que la Provincia hace lo que puede para actuar como “escudo y red” frente a la “asfixia” a la que la somete el gobierno libertario.
Cada conflicto laboral que estalla en una fábrica del interior o el conurbano bonaerense dispara la intervención del Ministerio de Trabajo, que procura que las partes acuerden para preservar las fuentes laborales. En general esto no es posible: los despidos masivos suelen obedecer a que el negocio de la empresa se hizo inviable por la caída del consumo o la apertura de las importaciones, lo que se refleja en cierres de plantas y líneas de producción, cosa que viene reflejando este portal desde hace tiempo.
En algunos casos, sin embargo, la intervención de la cartera laboral que conduce Walter Correa logra frenar los despidos. A veces lo hace a través de una herramienta llamada Plan de Promoción, Preservación y Regularización del Empleo (PREBA), que consiste en que la Provincia cubre por un tiempo limitado un porcentaje del salario mínimo vital y móvil (SMVM) para cada trabajador, y la empresa aporta otro monto mientras procura recomponer sus cuentas y mantener los puestos de trabajo.
La Provincia intercedió en el conflicto en Dánica aplicando un plan de emergencia
Ese fue el método que se empleó, por ejemplo, en Dánica, la histórica empresa alimenticia que cerró su planta en Llavallol, desprendiéndose de 150 empleados, pero que pudo reabrirla gracias a la implementación del PREBA.
Créditos y formación Una mano para los emprendedores
El Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, que conduce Agustín Costa, viene implementando varios programas para ayudar a pequeñas y medianas empresas (pymes) a sostener o ampliar sus negocios. A través de distintas líneas de crédito, como Arriba Emprendedores, se asistió a unas 2750 empresas, y más de 27.500 lograron acceder a créditos en bancos privados gracias a la intervención del Fondo de Garantías de Buenos Aires (FOGABA).
Además, se entregaron 90 créditos a comercios que no tenían acceso al sistema bancario, en 36 municipios bonaerenses, y se subsidió la tasa de interés sobre los préstamos tomados por otros 2457 comercios, en 131 municipios. “La caída del consumo impactó de lleno en el comercio, siendo este uno de los sectores más afectados por las políticas implementadas por el gobierno de Milei”, explicaron desde la cartera productiva.
La Escuela Productiva Bonaerense capacitó a emprendedores de Berazategui y Florencio Varela
Otra iniciativa del Ministerio de Producción que apunta a auxiliar a las pymes es el dictado de cursos de oficios y tecnología a través del programa CLIC (Centros Locales de Innovación y Cultura), en conjunto con universidades. Y con personal propio mantiene en marcha la Escuela Productiva Bonaerense, que brinda asistencia a pymes para la gestión de emprendimientos. Además lanzó, en La Plata, Berisso, Ensenada, Berazategui y Punta Indio, una incubadora de empresas.
Frigoríficos en Marcha Unidades productivas en el interior
Todos estos programas tienen que ver en forma más o menos indirecta con la creación y sostenimiento de puestos de trabajo. Pero quizás la iniciativa provincial que más directamente se aboca a la creación de empleo es la que depende del Ministerio de Desarrollo Agrario, comandado por Javier Rodríguez, y que lleva por nombre Frigoríficos en Marcha.
Kicillof y Rodríguez inauguraron hace ocho días el más reciente de estos frigoríficos, en Laprida. La planta emplea a 12 trabajadores y tiene una capacidad de faena de hasta 30 cerdos por día. La Provincia brindó asistencia técnica y financiamiento para la construcción de la planta y la compra de equipamiento.
Es toda una novedad para el distrito, ya que en Laprida no funcionaba ningún frigorífico desde 2011, cuando cerró el antiguo matadero municipal. La producción de carne de cerdo ya está en marcha, mientras se realizan las adecuaciones necesarias para añadir la faena bovina.
La inauguración de esta planta redondea la decena de frigoríficos municipales que fueron creados o, en dos casos, reabiertos tras el financiamiento de ampliaciones y mejoras. A través de Frigoríficos en Marcha se abrieron nuevas plantas de faenado porcino en Alberti, Daireaux y el distrito ya mencionado; uno dedicado al procesamiento de carne de vaca en Labardén, General Guido; dos avícolas en San Andrés de Giles y en Treinta de Agosto, Trenque Lauquen; uno de faenado ovino en Indio Rico, Coronel Pringles, y uno con capacidad para procesar material avícola, porcino y ovino en Guaminí; y se financió la ampliación y mejora edilicia de sendos frigoríficos en Tapalqué y Huanguelén, Coronel Suárez.
Además, ya están en obra otras nueve plantas de faenado en Rauch, Tordillo, Ayacucho, Arrecifes, Las Flores, Carlos Tejedor, Pila, General Alvear y Exaltación de la Cruz.
En total, hasta el momento, cerca de un centenar de personas trabajan en estos frigoríficos. A medida que se amplíe la producción y se vayan inaugurando nuevas estaciones de faena se incorporarán más empleados.
Desde los municipios Iniciativas locales para atajar la crisis de despidos
Cada vez que cierra una fábrica o una línea de producción en el interior bonaerense, el municipio correspondiente sufre el impacto. Por eso, algunos intendentes han puesto en marcha iniciativas para absorber a los despedidos y garantizarles al menos un ingreso modesto que los mantenga a flote.
Es el caso del taller textil que se montó en Coronel Suárez gracias al esfuerzo combinado de la Municipalidad que encabeza Ricardo Moccero y de una empresa privada que decidió abrir allí una unidad de negocio, generando puestos de trabajo para algunos de los 500 empleados de la fábrica de zapatillas Dass luego de su cierre, algo de lo que La Tecla ya dio cuenta en marzo de este año. El Ministerio de Producción bonaerense aportó 25 máquinas de coser para que se ponga en marcha el taller.
En Veinticinco de Mayo también funciona un taller textil municipal, que en mayo pasado cumplió un año. Funciona más como centro de capacitación que como unidad productiva en sí, pero muchos alumnos abrieron sus propios emprendimientos y otros trabajan utilizando las instalaciones y así generan un ingreso.
General Madariaga también tiene su taller textil, con capacitación y producción de prendas.
Taller textil municipal de General Madariaga
Otras comunas tienen programas que apuntan a estimular los emprendimientos y contribuir así a que los vecinos tengan trabajo en medio de una crisis del empleo asalariado. Un ejemplo es la plataforma digital “Bien de Hurlingham”, lanzado por el municipio que gobierna Damián Selci, y que permite navegar por los distintos emprendimientos que existen en el distrito, conectando a los vecinos que buscan algún producto con los que lo elaboran.