Miles de hinchas argentinos salieron a las calles en la tarde del martes 7 de julio para celebrar la heroica remontada de la Selección Argentina ante Egipto, que aseguró el pase a los cuartos de final del Mundial 2026.
En el Obelisco y la Plaza de la República, en el centro de Buenos Aires, la fiesta transcurrió de manera festiva durante gran parte de la tarde, con familias, banderas y cantos que inundaron la zona.
El tránsito fue cortado preventivamente y se desplegaron operativos de seguridad. Sin embargo, cerca de las 20:30 la situación cambió radicalmente. Grupos de personas en estado de ebriedad comenzaron a lanzar botellas y piedrazos contra los efectivos policiales que intentaban dispersar la concentración. Se registraron corridas, enfrentamientos y actos de violencia.
La Policía de la Ciudad respondió con un amplio operativo que incluyó efectivos motorizados y de infantería. Como resultado, al menos once personas fueron detenidas por disturbios, atentado y resistencia a la autoridad. Entre los demorados iniciales había dos hombres y una mujer; uno de ellos intentó robar un celular.
Tres agentes policiales resultaron heridos por los impactos de objetos arrojados.
En Añelo, provincia de Neuquén, los festejos terminaron en tragedia. Un hombre fue agredido durante las celebraciones y falleció en el acto en plena calle, frente a un local gastronómico, en las inmediaciones de las rutas 7 y 17. La víctima vestía una camiseta de la Selección Argentina. El cuerpo quedó tendido en la vía pública y generó conmoción entre los vecinos.
El Ministerio Público Fiscal de Neuquén abrió una investigación para determinar las circunstancias exactas y las responsabilidades penales. Personal de la Comisaría 10°, peritos de Criminalística y Bomberos Voluntarios trabajaron en el lugar.
En paralelo, en La Plata también se vivieron momentos de tensión. En la intersección de calles 8 y 50, en las inmediaciones de los Tribunales Federales, una pelea entre varios jóvenes quedó registrada en videos tomados por personas que participaban de los festejos.
Aunque la situación fue controlada rápidamente por las fuerzas de seguridad y, por fortuna, no se reportaron heridos de consideración graves, se produjo la detención de un joven involucrado en los golpes. El operativo evitó que el incidente escalara, pero dejó en evidencia que la euforia por el triunfo de la Selección no estuvo exenta de violencia en distintos puntos del país.
Los festejos por la clasificación argentina a cuartos de final del Mundial 2026, que generaron alegría en gran parte de la población, se vieron empañados por estos episodios de violencia que las autoridades investigan. Mientras miles celebraban con alegría, otros terminaron en comisarías o, en el peor de los casos, perdiendo la vida.