La llegada de Pedro Sánchez y Fernando Grande-Marlaska a Ceuta, pasadas las 11:15 horas tras una parada en la frontera del Tarajal, generó una fuerte protesta ciudadana.
Decenas de vecinos se congregaron frente al Palacio Autonómico y posteriormente ante el Ayuntamiento, donde corearon “Sánchez, dimisión”, “fuera, fuera” e incluso “Sánchez, hijo de puta”.
La movilización se enmarca en la crisis migratoria que vive la ciudad, con la entrada masiva e irregular de alrededor de 49.000 personas desde Marruecos, que ha dejado un saldo de 19 fallecidos.
El jueves ya se habían concentrado cientos de vecinos en la Plaza de los Reyes para exigir una respuesta contundente al Gobierno central y al delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano.
Además de las críticas a los dirigentes, parte de los concentrados dirigió insultos a inmigrantes que circulaban por la zona y les pidió que se fueran de la ciudad.
La seguridad del acto estuvo a cargo de más de una decena de agentes de la Policía Nacional.
La protesta refleja la frustración por la gestión de la crisis, en un contexto en el que se ha desplegado al Ejército y en el que algunos migrantes han comenzado a regresar a Marruecos al sentirse “engañados”.