León XIV llega al país y la política prepara su propia lectura de la agenda papal
Milei recibirá al Pontífice y Kicillof ya vinculó su visita con el legado de Francisco. Trabajo, discapacidad, juventud y pobreza estarán entre los ejes de una agenda que promete lecturas cruzadas entre oficialismo y oposición.
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La visita del papa León XIV a la Argentina ya tiene agenda oficial y, además de su dimensión pastoral, tendrá una fuerte carga política. El pontífice llegará al país el domingo 8 de noviembre y permanecerá hasta el miércoles 11, con actividades en Buenos Aires, el conurbano bonaerense, Córdoba y Luján. Será la primera visita de un Papa a la Argentina desde el viaje de Juan Pablo II en 1987.
León XIV llegará a Buenos Aires el domingo por la tarde, tras pasar por Uruguay. Su primera actividad será un homenaje a José de San Martín, antes de trasladarse a la Casa Rosada para reunirse con Javier Milei. Luego mantendrá un encuentro con autoridades, representantes de la sociedad civil y diplomáticos en el Palacio Libertad, donde pronunciará su primer discurso. La jornada cerrará en la Nunciatura Apostólica, donde se alojará durante su estadía.
El lunes 9, la agenda tendrá uno de sus primeros puntos sensibles para la política local. El Papa visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, donde se encontrará con trabajadores y personas con discapacidad. La actividad tendrá lugar en un área atravesada por el debate sobre las políticas sociales y el financiamiento estatal. Más tarde celebrará una misa en el Monumento a los Españoles y, por la tarde, se reunirá en la Universidad Católica Argentina con empresarios, sindicalistas y representantes de movimientos sociales.
Ese mismo día, León XIV tendrá encuentros con referentes de distintas comunidades religiosas y con el episcopado argentino. El martes 10 viajará a Córdoba para celebrar una misa multitudinaria y reunirse con sacerdotes, religiosos y agentes pastorales. Ya de regreso en Buenos Aires, encabezará por la noche una vigilia con jóvenes en el Monumento a los Españoles, otro de los momentos de mayor convocatoria de la visita.
La gira tendrá un cierre especialmente significativo para la Provincia. El miércoles 11, antes de partir hacia Perú, el Papa visitará un complejo penitenciario y luego viajará a Luján para celebrar una misa en la Basílica de Nuestra Señora de Luján. La convocatoria podría alcanzar una dimensión masiva. La elección de estos destinos -discapacidad, trabajo, jóvenes, personas privadas de la libertad y Luján- coloca en el centro de la agenda temas con fuerte contenido social y político.
En ese escenario, Axel Kicillof ya buscó vincular la llegada del pontífice con su propia disputa discursiva con el Gobierno nacional. Durante el plenario del Movimiento Derecho al Futuro, sostuvo que León XIV "sigue el legado de Francisco" y reivindicó sus planteos contra la injusticia y los modelos económicos de exclusión. También contrapuso esa mirada con el rumbo económico de Milei y llamó a construir una idea de futuro asociada a la esperanza y la justicia social. En paralelo, dirigentes sindicales que se reunieron con el Papa en el Vaticano llevaron planteos sobre salarios, empleo, endeudamiento y el impacto del ajuste.
Para el analista político Carlos Fara, la visita puede generar una "tregua política" durante esos días, aunque sin modificar las diferencias de fondo entre los distintos sectores. Según su lectura, tanto el Gobierno nacional como la oposición evitarán confrontaciones abiertas para no quedar enfrentados con el Papa, aunque habrá intentos de interpretar su mensaje de acuerdo con los intereses de cada espacio. La visita, por lo tanto, tendrá un componente institucional ineludible y, al mismo tiempo, abrirá una disputa política por el sentido de las palabras y gestos de León XIV.