Temor a un ciberataque masivo: empresas, organismos y medios desconectan sus páginas web
Dos fallas de seguridad en PHP, una tecnología presente en cerca del 70% de internet, provocaron una advertencia global y medidas preventivas en Europa.
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Una alerta internacional por dos graves fallas de seguridad en PHP, uno de los lenguajes de programación más utilizados del mundo, encendió las alarmas en Japón y distintos países europeos. Las vulnerabilidades podrían dejar expuestos a millones de sitios de internet y facilitar el acceso de ciberdelincuentes a información sensible, servidores y sistemas informáticos.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, reclamó actuar con urgencia y solicitó a los administradores de páginas web que comprueben si utilizan esta tecnología. Además, instó a implementar las actualizaciones de seguridad apenas estén disponibles para evitar posibles ataques. Desde el organismo nacional de ciberseguridad fueron más allá y recomendaron interrumpir preventivamente los servicios que no puedan incorporar las correcciones.
La preocupación tiene alcance global debido a que PHP está presente en cerca del 70% de las páginas web. OpenAI advirtió sobre la gravedad de los errores y destacó que sus herramientas de inteligencia artificial participaron en las investigaciones que permitieron identificarlos. Los especialistas temen que las fallas sean aprovechadas para tomar el control remoto de servidores y acceder a datos de los usuarios.
El impacto de la advertencia ya comenzó a sentirse en Europa. Tras un comunicado del servicio de ciberseguridad de la Unión Europea (CERT-EU), distintas organizaciones adoptaron medidas preventivas. En Países Bajos, organismos estatales, compañías privadas y medios de comunicación decidieron dejar fuera de servicio sus plataformas digitales ante el riesgo de sufrir intrusiones.
El escenario resulta particularmente preocupante para Japón, que viene atravesando una seguidilla de ataques informáticos de gran magnitud. Durante los últimos meses, distintas operaciones comprometieron información personal de millones de personas y afectaron a empresas de diversos sectores. Incluso, algunos municipios debieron suspender temporalmente sus sistemas de advertencia ante emergencias y desastres naturales.
En medio de esta situación, la división de ciberseguridad del grupo tecnológico japonés GMO reveló que detectó la utilización de ARTEX, un agente de inteligencia artificial de origen chino, en recientes ofensivas digitales. La herramienta también había sido vinculada con ataques contra entidades bancarias de Corea del Sur, un antecedente que suma preocupación por la creciente sofisticación de las amenazas informáticas.