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El mundo del vecinalismo en la provincia de Buenos Aires está sacudido por estos días. Mientras un joven alcalde está en la mira y con la posibilidad de ser destituido, otro intendente, más veterano, anunció que está pensando en dejar anticipadamente el cargo.
Se trata de Guillermo Britos, jefe comunal de Chivilcoy, quien había dicho que no se presentaría a la reelección, pero que últimamente dio señales de un cambio de rumbo, al admitir que podría volver a intentarlo si se concreta en la Legislatura bonaerense la reforma legal que permita las reelecciones indefinidas.
Hoy por hoy, Britos no puede aspirar a un nuevo mandato. Pero sí tiene, obviamente, el derecho de completar el actual: le queda algo más de un año. Sin embargo, anunció que podría irse antes. Concretamente, el 10 de diciembre, cuando le quede exactamente un año de resto.
El sucesor de Britos en caso de que renuncie a la intendencia, tal como lo había consignado La Tecla, sería el actual secretario de Hacienda, Eduardo De Lillo.
Para poder concretar el recambio anticipado, ambos hombres deben dar sendos pasos formales. Britos tiene que renunciar a la intendencia y De Lillo, a su cargo ejecutivo para volver a su banca de concejal.
Matías Nebot
El otro sacudón en el vecinalismo bonaerense es, por supuesto, la crisis producida en Saavedra por la movida opositora para destituir a Matías Nebot, el joven alcalde que confesó estar en recuperación por su adicción a las drogas.
El Concejo Deliberante saavedrense analiza el informe de una comisión investigadora conformada ad hoc para estudiar el caso del intendente.