La interna peronista jaquea la sesión en Diputados… no importa cuándo leas esto
El massismo y La Cámpora defienden la existencia de la Bicameral para distribuir fondos a municipios, respaldando el proyecto del abadista Garciarena. El kicillofismo busca desactivarla y repartir el dinero por CUD. Finalmente se cayó la reunión de la Comisión de Presupuesto, el encuentro en el recinto aparece como dificultoso.
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Luego de casi medio año de letargo, la Cámara de Diputados provincial llevó adelante, el pasado 28 de mayo, su primera sesión ordinaria del año, mientras apuntó el martes 9 o miércoles 10 para su segundo encuentro del año.
Sin embargo, la realización de la misma está todavía en veremos, con pronóstico de tormentas que podrían provocar la suspensión del debate en el recinto que conduce el ex intendente de Monte Hermoso, Alejandro DIchiara.
Una vez más, como viene ocurriendo con demasiada frecuencia, la interna en el seno de Fuerza Patria volvió a tensionarse y amenaza con expandir su estruendo a la Cámara, con posturas disímiles en cuanto a un asunto central en la agenda legislativa de los últimos días.
En tal sentido, la interna peronista frustró ayer la reunión prevista de la comisión de Presupuesto e Impuestos, presidida por Juan Pablo de Jesús (responde a Martín Insaurralde) donde se iba a tratar el proyecto del radical abadista Diego Garciarena sobre la distribución a los intendentes del dinero del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal.
Según la Ley de Endeudamiento, corresponde a una Comisión Bicameral distribuir, de manera discrecional, el 30% de los fondos ingresados por toma de deuda (8% del total, con un mínimo garantizado de $ 250.000 millones), vinculado a proyectos de Infraestructura, Cultura o Transporte. El otro 70% es de libre disponibilidad.
Intendentes de todos los sectores plantearon su pedido de libre disponibilidad a la Bicameral
La difícil situación de las tesorerías comunales impulsó un reclamo de un grupo grande de intendentes para que ese tercio de fondos también sea de uso libre, ante la eventualidad, por ejemplo, de pagar sueldos y aguinaldos en un contexto de retracción de la coparticipación y del cobro de tasas.
Sin embargo, la UCR abadista, el massismo y La Cámpora se resisten a que la Bicameral (todavía no se conformó y el Senado, además, no designó a sus representantes) pierda sus funciones originales, quedando como órgano de control y fiscalización, siempre que se avance con el reparto vía Coeficiente Único de Distribución (CUD), utilizado para distribuir el 70 por ciento de manera automática.
Del otro lado de la grieta peronista, el kicillofismo busca dejar al órgano sin funciones, por lo que no se conformaría o tendría atribuciones limitadas, a pesar de que fue incluido en la normativa que autorizó al gobierno de Axel Kicillof a endeudarse. “Los intendentes no quiere la Bicameral”, aseguraron desde la Gobernación.
La sorpresa fue mayúscula ayer cuando, con la sola presencia de la monzoista Silvina Vaccarezza y el libertario Francisco Adorni, la reunión fue suspendida y horas después llegó el anuncio de su postergación hasta hoy a las 15. Sin embargo, la juntada de esta tarde también se canceló.
Juan Pablo De Jesús, presidente de la comisión de Presupuesto e Impuestos de Diputados.
Según pudo relevar este medio, el oficialismo busca no exponer sus diferencias y, de esa manera, se puso en duda la cita de esta tarde, por lo que, sin despacho, el tema no podría tratarse en la sesión que se amasa para la próxima semana, un encuentro sobre el que también se ciernen dudas sobre su efectivización. Además, hasta el momento no fue convocada de manera oficial.
En medio de esta tensión, dos proyectos alternativos fueron presentados, aunque no cuentan con ingreso y deberán esperar a su oficialización. Ambos apuntan a un reparto por vía del CUD, presentados por el radical Valentín Miranda (del otro bloque radical, vinculado a Miguel Fernández) y el presidente del bloque del PRO, el también marplatense Alejandro Rabinovich, habitual aliado de Garciarena, el massismo y el camporismo.
El amarillo postula, además, que la Bicameral apruebe las transferencias y que se reserve el rol de contralor y fiscalización, y podría ser una carta de negociación que acerque las posiciones más extremas.
Un legislador opositor aseguró que “se puede pensar en una alternativa, pero si no tienen entrada tendrán que esperar a la próxima sesión. Y, como viene la cosa, posiblemente pasemos a sesionar después del mundial”.
Integrantes de la comisión creen que el proyecto de Garciarena sería inviable, habida cuenta de que más de 100 municipios ya inscribieron las obras en Infraestructura y un puñado de ellos en Cultura o Transporte.