12 de junio de 2026
DESCONFIADOS
“Los controles tienen que existir, pero para todos”: el reclamo de los comerciantes platenses a ARBA
Tras los operativos en distintos puntos de la ciudad, la Federaciòn Económica de La Platacuestionó el impacto sobre las PyMEs y pidió mecanismos que permitan regularizar situaciones sin profundizar la crisis. Los comerciantes manifestaron a Desconfiados su malestar

La tensión entre ARBA y el sector comercial platense sumó un nuevo capítulo luego de que la Federación Empresaria de La Plata (FELP) saliera a cuestionar el impacto de los operativos de fiscalización realizados por el organismo bonaerense y el Ministerio de Trabajo. La entidad empresaria respaldó los reclamos de los comerciantes que expresaron su malestar por los controles y reclamó que las inspecciones sean analizadas dentro del escenario económico que atraviesan las pequeñas y medianas empresas.
Los procedimientos, que desde ARBA fueron presentados como acciones destinadas a verificar el cumplimiento de obligaciones tributarias y laborales, generaron una fuerte reacción entre algunos comerciantes de la ciudad. En particular, varios referentes del sector cuestionaron el despliegue de los operativos y señalaron que la presión fiscal llega en un momento de caída de ventas, aumento de costos y dificultades crecientes para sostener la actividad.
Desde la FELP manifestaron su “solidaridad con los comerciantes, emprendedores y empresarios” afectados y remarcaron que buena parte de los controles se concentró en el rubro gastronómico, uno de los sectores más golpeados por la caída del consumo y el aumento de los costos. En ese marco, señalaron que alquileres, servicios, insumos, presión impositiva y dificultades para acceder al crédito dejaron a muchos negocios en una situación de extrema fragilidad.
La entidad empresaria no cuestionó la existencia de controles, pero pidió que las autoridades adopten criterios de “razonabilidad y contemplación” frente al contexto económico. El planteo apunta a que eventuales incumplimientos puedan ser regularizados mediante herramientas y plazos adecuados, en lugar de profundizar las dificultades de quienes intentan sostener sus comercios abiertos.
En los negocios de La Plata el reclamo se repite. Desconfiados hizo una recorrida por diferentes locales del centro platense, donde hubo un denominador común respecto a la situación actual. Los comerciantes aseguran que la baja en las ventas, la pérdida del poder adquisitivo y el aumento constante de los costos forman parte de una ecuación cada vez más difícil de sostener. “La gente no tiene plata para comprar y eso impacta en toda la cadena: si no vende el comercio chico, tampoco vende el mayorista”, explicó una comerciante consultada.
Otro de los puntos señalados fue la percepción de desigualdad en los controles. Algunos propietarios cuestionaron que las inspecciones recaigan con mayor frecuencia sobre pequeños emprendimientos mientras, según su visión, los grandes evasores o establecimientos con mayores irregularidades no reciben el mismo nivel de fiscalización.
“Los controles tienen que existir, pero para todos”, fue una de las expresiones que sintetizó el reclamo. Entre los comerciantes también apareció el cuestionamiento por la carga tributaria y el aumento de gastos fijos, especialmente los alquileres, que se convirtieron en uno de los principales problemas para sostener la actividad.
El conflicto deja expuesta una tensión habitual entre la necesidad del Estado de garantizar el cumplimiento fiscal y laboral, y la situación de un sector comercial que atraviesa una etapa marcada por la caída del consumo. Mientras ARBA defiende sus operativos como parte de sus tareas de fiscalización, los empresarios piden que la política tributaria tenga en cuenta la realidad económica que atraviesan las PyMEs platenses.