Hay historias de amor que empiezan en un boliche o a través de Tinder. Otras, en cambio, surgen en pleno rodaje, entre una toma y otra. Once parejas de Hollywood (y más allá) pasaron de ser compañeros de trabajo a esposos.
Entre los casos más conocidos figuran Blake Lively y Ryan Reynolds, quienes se cruzaron en Green Lantern (2010) y se casaron en 2012; Adam Brody y Leighton Meester, que se conocieron en The Oranges (2011) y se unieron en matrimonio en 2014; y Daniel Craig y Rachel Weisz, cuyo romance nació en el thriller Dream House (2010).
También se destacan Ashton Kutcher y Mila Kunis (reencontrados años después de That ’70s Show), Melissa Benoist y Chris Wood (Supergirl), Freddie Prinze Jr. y Sarah Michelle Gellar (I Know What You Did Last Summer), Elizabeth Taylor y Richard Burton (Cleopatra), Jenna Dewan y Channing Tatum (Step Up, aunque luego se divorciaron), Kirsten Dunst y Jesse Plemons (Fargo), Kevin Bacon y Kyra Sedgwick (Lemon Sky) y Lauren Morelli y Samira Wiley (Orange Is the New Black).