Con un sector afuera, la Convención del radicalismo llamó a sostener la unidad
El espacio que responde a Miguel Fernández retiró a sus convencionales. Integran la línea “de territorio”, en tensión con el abadismo y Evolución. Rompieron al quedar marginados en la composición de la Junta. Adoptaron un nombre: “Construir”. En tanto, Nicoletti quedó al frente de la Convención.
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.
El desacuerdo para cerrar el reparto de cargos en la Unión Cívica Radical (UCR) bonaerense llevó a uno de los sectores internos a romper con el resto del partido. Se trata del grupo “de territorio” que responde a Miguel Fernández y que integran intendentes y legisladores, en tensión con el abadismo y Evolución.
A poco del inicio de la Convención provincial, en el Club Atenas de la ciudad de La Plata, el sector de Abad, Evolución y la fracción que responde a Miguel Fernández no lograron llegar a una fórmula para el reparto. La principal diferencia estaba en la integración de la mesa ejecutiva de la Junta Electoral partidaria, un órgano clave para la vida interna del radicalismo; también estaba en juego la vicepresidencia quinta para Pablo Zubiaurre, de este sector en disputa.
El sector conducido por Fernández no obtuvo ni una cosa ni la otra, y pateó el tablero, retirándose del cuerpo deliberativo del partido y anunciando que apelaría a las bases y el territorio para construir su legitimidad.
La negociación se dio en una reunión en el Comité Provincia, en la que, según pudo reconstruir La Tecla, se habló de conformar la mesa de la Junta con cuatro representantes: dos vinculados al abadismo y dos a Evolución. El sector referenciado en el trenquelauquense reclamaba incorporar a un representante propio, bajo el argumento de que el acuerdo previamente alcanzado entre los espacios contemplaba que todos los sectores tuvieran representación en los distintos órganos partidarios.
El problema aparece a la hora de determinar de dónde saldría ese lugar. Desde el abadismo sostenían que cuentan con dos representantes y no están dispuestos a resignar uno. Evolución mantenía la misma posición respecto de sus dos lugares. Así, ninguno de los dos sectores quiere ceder una representación para incorporar al espacio de Fernández.
Maximiliano Abad, líder de uno de los sectores de mayor peso, en el Club Atenas
Ante ese escenario apareció una alternativa: sumar un quinto integrante a la Junta Electoral. Sin embargo, la propuesta tampoco logró destrabar la discusión. Tanto el abadismo como Evolución observaban con desconfianza la posibilidad de ampliar el órgano, ante el temor de que el nuevo representante termine alineándose con el otro sector y altere el equilibrio interno.
Al final, se decidió ampliar la mesa ejecutiva a seis miembros, pero igual dejaron afuera al sector de Fernández, ya que tres lugares quedaron para el de Abad y otros tres para Evolución.
El organismo quedó presidido por Darío Lencina, acompañado por Florencia Fernández como vicepresidenta; el secretario es Gerardo Campidoglio y Verónica Rivas, Fernando Braceiro y Carolina Spinelli. Como suplentes fueron designados Mario Carbonel, Luisina Becker, Franco De Cicco, Luis María Rodríguez, Mariela Méndez y Gustavo Sisto.
La disputa por la Junta tiene además una consecuencia directa sobre otro punto del acuerdo: la creación de una quinta vicepresidencia de la mesa directiva del Comité Provincia. Ese lugar estaba previsto para el sector de Fernández e iba a ser ocupado por Pablo Zubiaurre, ex intendente de Ayacucho.
El conflicto escaló al punto de que el sector de Fernández advirtió que, si no se alcanzaba un acuerdo sobre la Junta Electoral, podría retirar a sus convencionales y no participar de la Convención. Desde el abadismo, ante esa posibilidad, plantearon que si ese espacio finalmente se retirara, Zubiaurre tampoco asumiría la vicepresidencia quinta.
Emiliano Balbín, presidente de la UCR bonaerense, junto a Josefina Mendoza (vicepresidenta 1ª), Matías Civale (vicepresidente 2º) y, a la derecha de todo, Pablo Zubiaurre, que iba a ser vicepresidente 5º
De esta manera, dos cuestiones quedaron atadas a una misma negociación: la representación del sector de Fernández en la Junta Electoral y la incorporación de Zubiaurre a la mesa directiva del radicalismo bonaerense.
Sintiéndose ninguneados, los intendentes y legisladores referenciados en Fernández decidieron decir basta y generar una ruptura. Adoptaron un nombre: “Construir”. Y dejaron sentada su postura en la Convención.
Fue Martín Borrazás el encargado de explicar las razones por las que el sector abandona la Convención. Lo hizo durante los primeros minutos del cónclave en el Atenas.
“La Convención, históricamente, propone dar previsibilidad política a los afiliados, a los militantes y a los dirigentes. Y creemos que hoy se está gestando una nueva Convención que, a contrario de eso, nos transmite más confusión y no nos transmite el rumbo que nosotros queremos venir a buscar”, dijo Borrazás. “Buscamos la unidad por todos los métodos, charlamos con todos, pero hubo quienes decidieron que hoy esta Convención no se constituya íntegramente por todos los sectores, dejando afuera a un sector que integran personas que tienen territorio, que gobiernan territorio, que son intendentes, que son legisladores, exlegisladores. Eso, para la reconstrucción del radicalismo que la nueva conducción propone, no es viable”.
“Queremos dar un mensaje claro: nosotros no vamos a legitimar esta nueva Convención y no vamos a participar. Y vamos a ir a decirles a todos los afiliados de la provincia de Buenos Aires que hay un espacio que se propone ser la columna vertebral de una alternativa política que ponga de pie a la provincia de Buenos Aires con el radicalismo como columna vertebral, y no yendo a buscar alianzas que no tienen que ver con nuestro partido y que solamente buscan satisfacer intereses de ciertos dirigentes”, continuó.
“No vamos a dejar que le pongan el punto final a nuestro partido. No se lo vamos a permitir. Vamos a salir a militar y a recorrer la provincia de Buenos Aires, como lo hacemos desde hace más de quince años, y como hay militantes que hace más de treinta años se vienen poniendo el partido al hombro”, concluyó Borrazás.
Diego Garciarena y Pablo Nicoletti en la Convención
El diputado abadista Diego Garciarena tomó el micrófono para responderle. Dijo que la Convención es el lugar para dar las discusiones y exhortó a todos los dirigentes a dar los debates desde dentro.
“Cada uno pudo estar acá. Y es más: el primero que usó la palabra es el que dice que no lo dejan participar”, apuntó Garciarena.
“Invito a estos compañeros que se fueron a que vengan a discutir la estrategia electoral del radicalismo para ganar en el 2027 en la provincia de Buenos Aires. Tenemos que tener 135 candidatos a intendentes. Porque está claro que hoy el partido no cuenta con un candidato a presidente, hoy no cuenta con una estructura ni un armado de arriba para abajo, hoy no cuenta con un Raúl Alfonsín”, subrayó el legislador. “Tenemos que recuperar al partido como herramienta de formación, como herramienta de contención de todos los radicales, pero también como herramienta electoral, porque la función de los partidos políticos también es ganar elecciones”.
En la Convención se decidió prorrogar los mandatos de todos los cargos del Comité Provincia y los comités locales en los distritos hasta el 28 de octubre de 2028. Garciarena lo había reclamado para dar “previsibilidad”.
Además, se eligieron las nuevas autoridades de la Convención, y el platense Pablo Nicoletti fue ungido como su nuevo presidente.
Pablo Nicoletti en la Convención radical
Cristina Coria fue elegida vicepresidenta del cuerpo, en tanto que Consuelo Burgos y Roberto Leonis quedaron en la vicepresidencia segunda y tercera respectivamente. Javier Fidalgo fue designado como nuevo secretario general de la Convención, y las secretarías fueron ocupadas por Sofía Gualberto, Juan Pedro Tunessi, Karina Sala, Ignacio Gil Franco y Marina Isla Larraín.
Construir, por su parte, difundió un comunicado en el que afirma que “la UCR no tiene dueños” y anticipa que buscará la legitimidad no en la cúpula del partido sino “en los militantes y afiliados radicales de toda la provincia de Buenos Aires”.
La Convención continuó con las lecturas de sendos informes elaborados por la Juventud Radical y la Organización de Trabajadores Radicales.
En cambio, el informe del Foro de Intendentes Radicales no se leyó, porque su presidente, Maximiliano Suescun (alcalde de Rauch), abandonó el cuerpo junto al resto del sector referenciado en Miguel Fernández.
El encuentro en el Club Atenas contó con la presencia del presidente del Comité Nacional de la UCR, Lionel Chiarella.
Mientras tanto, los rebeldes de Construir posaron para una foto fuera del club donde tenía lugar la Convención.
En la reunión en el Comité Provincia también se había puesto sobre la mesa otra iniciativa: la de crear un Foro de Concejales Radicales en la provincia, análogo al Foro de Intendentes, que ya existe y que actúa tanto hacia adentro como hacia afuera, vehiculizando reclamos al gobierno provincial en los temas que afectan en los territorios.
Este nuevo foro permitiría amplificar la voz de los representantes radicales en los distritos que la UCR no gobierna.